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La segunda parte; nosé si esperada pero igual aquí está...[dicen que hay que escribir un libro, plantar un árbol y tener un hijo para dejar huella en este mundo]...escribo este blog para al menos dejar huella en el cyber espacio-prometo plantar un árbol, de lo demás no aseguro nada-

domingo, 7 de marzo de 2010

Causa

Siempre existe un hecho que marca el antes y después de algo, supongo que así es ésta historia, aunque definitivamente el inicio no lo tengo claro, sólo sé que fue sin pensarlo, y que llegó sin planificarlo, y ¿es que acaso todo lo bueno llega así?, ¿sin avisar, de la manera más inesperada, súbita y repentina, pero que cuando llega ruegas porque no termine nunca?, pues así fue; recuerdo que escuché la canción que sería la causante del inicio de la travesía, y después de escucharla mi mente solo repetía aquella melodía, así que sin pensarlo dos veces averigüé su correo electrónico, y sin ser yo del tipo de personas que hacen cosas como ésta, lo hice, sin miedo alguno, quizás dentro de mí yo ya sabía que debía hacerlo. Pasaron los días y no se conectaba, y en mi cabeza revoloteaban las típicas preguntas: ¿me habrá aceptado?, ¿a qué hora se conectará?, ¿Qué le diré cuando me pregunte cómo lo conozco?, etc.; y mientras esto sucedía mis ojos se dirigieron a la parte inferior derecha de la pantalla del computador, donde aparecía en una pequeña ventana el inicio de sesión de “Él”, y entonces, sorpresivamente todas mis preguntas tuvieron respuestas, sí me había aceptado, se conectaba en las noches, y cuando le dije hola y empezamos a conversar nunca existió la pregunta ¿cómo me conoces?.

Pero como en toda historia, había un PERO, ¿el de la nuestra?, “Él” no vivía aquí, así que nuestra etapa de conocernos se limitaba a días entre semana por la noche por una conversación en internet, aún así llegamos a entendernos bastante, él me acompañaba en mis noches de estudio, y yo estaba con él mientras terminaba su tesis. Y así fueron pasando los días, hasta que un miércoles me dio la noticia de que vendría a Trujillo y que podríamos conocernos, todo estaba planificado, por primera vez, todo estaba planificado, yo iría con una pañoleta roja y así el podría reconocerme, pero tal encuentro no se dio; y quizás fue porque lo programamos-de repente esta parte no se entiende pero prometo explicarla- y es que con nosotros la palabra “planificar” no funcionaba porque siempre había sido casual, fortuito… El destino, Dios o como quieran llamarlo tuvo que intervenir entonces, al día siguiente de nuestro encuentro fallido lo conocí, cruzamos un par de palabras, creo que ambos estuvimos nerviosos, a pesar de haber sostenido interminables conversaciones vía internet, en vivo y en directo fue mágico. Decidimos salir, unas veces lo planeábamos otras no, pero en todos nuestros encuentros nos divertíamos, no entendíamos aún en el silencio. Y me robó un beso, así fue nuestro primer beso, tan sorpresivo e inesperado como desde el inicio de esta historia, y sería ese beso el que traería las posteriores sacudidas y oleadas a nuestras vidas.

Mi situación familiar era complicada entonces y él por su parte tenía un trabajo fuera de Trujillo, pero no quería irse, y para beneficio mío, no lo hizo, se quedó conmigo, y consiguió un trabajó aquí, éramos felices porque ya nada nos separaría, pero esto no duró; la misma noticia que nos dio esa efímera felicidad por saber que gracias al trabajo que había conseguido podríamos estar juntos era ahora la causante de nuestra separación, y es entonces que esta historia se convierte en el “antes”.

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