Al nacer sólo existen dos sexos: femenino y masculino (de las variantes no hablaré), por tanto si tomamos eso como base, una nace siendo mujer, no tiene que convertirse en una, sino que viene al mundo ya siéndolo; pero al analizar la parte cognitiva de la pregunta me di cuenta que tal cuestión era mucho más profunda de aquello que podía imaginar, y entonces es cuando a mi cabeza llegan millones de frases como la de los típicos machos sementales señalando conmigo se sintió mujer o de las niñas que al cumplir quince abriles refieren convertirse en mujer, o de aquella madre que ante la primera menstruación de la niña, exaltada expresa: mi niña ya es toda una mujer…
Aquí van mis respuestas, hace un tiempo cumplí quince años, y puedo decir de manera certera y con la mayor sinceridad, que fue como cualquier otro cumpleaños, no tuve cambio, sensación o percepción alguna que fuese distinta a las que ya hubiese tenido, era la misma niña, pues así me sentía, que avergonzada seguía el vals que papá muy emocionado bailaba, y es cuando me hice las siguientes preguntas ¿hoy me convertí en mujer? ¿Así debería de sentirme?
Los años pasan, y el tiempo ¡vaya que no perdona!, teniendo dos décadas de vida acuestas y andando en los veintiuno, me vuelvo a formular aquellas mismas interrogantes, y caigo en la cuenta de creer saber al fin la respuesta: una nace mujer, pues ese fue el género que Dios planificó para una, pero en el camino de la vida este hecho va madurando, y es decir, algunas podrían decirme que una mujer se convierte en tal a los 15, a los 30, 40 o quizás a los 60, qué sé yo, a la edad que según ellas creen empiezan a ver el mundo desde la perspectiva en la cual se sientan realizadas, y eso involucra a de repente tener una carrera exitosa, una hermosa familia, propiedades, o simplemente haber hecho en su vida lo que se les haya antojado sin haberles por fin importado lo que los demás piensen, y entonces me respondo ¿qué nos define? Nos define el poder ser valientes, el enfrentar y luchar con uñas y dientes cual leonas por lo que queremos, el hacer cosas por convicción y que si en el proceso de hacerlas erramos pues ponemos el pecho y afrontamos lo que venga; ¿cuándo nos convertimos en mujer? Pues nunca porque nacimos siéndolo, así de simple, y mujer, no ser tan sólo la figura física de curvas ondulantes, es mucho más, es el ser que tiene el don de dar vida, de ser la compañera de alguien, de ser inspiración, motivo de desvelo y más. Mujeres hay por montones, de todos los tipos y colores, -si volteas encontrarás a una de seguro,- pero ¿cuántas de ellas realmente demuestran tener lo necesario para mostrar que lo son?